SEAT-MO-125 nieve y frío

El scooter eléctrico SEAT MÓ 125 en la nieve y en el desierto

En SEAT han recorrido 4.400km con el MÓ 125 a -10º y a +45º

Carreteras mojadas, temperaturas bajo cero, arena, polvo, desierto, pistas y caminos, termómetros que superan los 40ºC y bajan de los 10º... En SEAT han recorrido 4.400km con el MÓ 125 a -10º en el Pirineo catalán y a +45º en el desierto de Almería.

Una de las cosas de las que más se habla en le mundo de lo eléctrico, es el comportamiento de las baterías a bajas y altas temperaturas. Y en SEAT, para comprobar el rendimiento de su scooter eléctrico MÓ 125, el equipo de Calidad e I+D de SEAT MÓ, la ha puesto a prueba en dos paisajes antagónicos, Baqueira Beret (Lleida) y el Desierto de Tabernas (Almería), con 55ºC de diferencia entre uno y otro recorriendo un total 4.400 kilómetros.

El objetivo de estos test han sido verificar la capacidad de ofrecer potencia, velocidad, agarre y autonomía eléctrica en cualquier situación. Por esto han llevado a la SEAT MÓ 125 ha recorrer carreteras y curvas, sobre nieve y arena, en pavimentos mojados y con gravilla, bajo el sol y la lluvia, acelerando, frenando y buscando llevarla a sus límites.

Durante las pruebas, los ingenieros examinaron que la batería, los componentes de la moto, así como la tracción y las suspensiones no se vean comprometidas en ninguna circunstancia y que los neumáticos no pierdan agarre.

También es vital constatar que el funcionamiento totalmente eléctrico de la moto no varíe incluso en temperaturas tan opuestas como los -10ºC de mínima en invierno en el clima de alta montaña de los Pirineos (Baqueira) y los hasta 45ºC de máxima de pleno verano en el árido desierto almeriense.

El objetivo es hacer que la durabilidad de una misma carga no disminuirá drásticamente en temperaturas bajo cero y a la vez que la batería no se sobrecalentará en lugares de calor extremo.

Para ello, la batería cuenta con un sistema de autoprotección que reduce la potencia si percibe que se está calentando demasiado. Estas pruebas sirven para definir las configuraciones del modelo para mercados internacionales tanto con climas de frío extremo como cálidos y desérticos.

La batería tiene que ser estanca, estar completamente sellada, para proteger sus componentes eléctricos de elementos externos que la podrían dañar, como el polvo y el agua. Y, a partir de estas pruebas, la SEAT MÓ 125 ha conseguido el Certificado Internacional IP67.

Esto significa que la batería ofrece una protección total frente al polvo y que ha sido testada para aguantar al menos 30 minutos sumergida en agua salina hasta a un metro de profundidad manteniendo perfectamente la estanqueidad y seguridad de la batería.

Puedes ver más sobre el SEAT MÓ 125 en su web oficial.